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El almacén de las palabras terribles

Talia llora en el parque porque ha gritado a su madre que no la quiere y que es mejor que se vaya. Un anciano le sugiere que vaya al almacén de las palabras terribles, donde quizá encuentre una solución. Allí conoce a Pablo, un chico que se ha peleado con su mejor amigo y también busca un remedio. Unos guías les irán enseñando que las palabras pueden utilizarse como una flor o como un cuchillo. Mientras, la familia de Talia se entera de que ha sufrido un accidente en un tranvía y se encuentra en coma, al igual que otro chico. Al final, Talia cree haber aprendido y reflexionado lo suficiente como para volver con su familia. Pablo lo hará algo después. Ahora se siente capaz de explicarle a su madre lo que sentía. Todos intentan hablar de lo que les sucede y tratan de resolver sus problemas.

El alemán de Atacama

Cayetano Brulé se inserta en esta novela en un paisaje ajeno a los espacios cosmopolitas de sus aventuras anteriores. El entorno es ahora San Pedro de Atacama, donde un cooperante germano, Willi Balsen, es asesinado en circunstancias no esclarecidas. ¿Qué hay detrás del crimen: tráfico de drogas, comercio ilegal de piezas arqueológicas de la rica cultura atacameña? La presencia de una multinacional entregada a oscuras maniobras en el desierto, más la misteriosa muerte en un accidente de aviación de un diputado de la región, agregan elementos de suspenso a una apasionante intriga cuyas incógnitas sólo serán resueltas en las líneas finales de la historia.

El aldeano de París

Un sentimiento y una mirada inédita al paisaje parisino se dan cita en este libro mítico de la Modernidad. Como un «aldeano» recién llegado a la gran metrópoli, con los ojos abiertos de par en par, Aragon nos enseñó a mirar de un modo nuevo, ¡ya en 1926!, los escaparates, los pasajes, los parques, los recortes de periódico. Aragon elevó a la categoría de fetiches los urinarios, el misterio de los jardines, los carteles encolados en fachadas y muretes. La luz moderna de lo insólito los bustos de cera de las peluquerías convertidos en esculturas de belleza convulsa se cuela por todas las esquinas en estas páginas fascinantes, y paseamos junto a su autor, como lo hiciera el propio Walter Benjamin, excitados y ansiosos por descubrir al fin la esencia de la ciudad contemporánea. «Modernidad. Esta palabra se funde en la boca antes incluso de ser pronunciada. Sucede lo mismo con todo el vocabulario relativo a la vida, el cual no expresa un estado, sino el cambio. Recuerdo una escalofriante figura de cera en una peluquería, con sus brazos cruzados sobre el pecho y el cabello desgreñado bañando su ondulado permanente en el agua de una copa de cristal. Me viene a la memoria una tienda de pieles. Recuerdo la mímica extraña del electroscopio de hojas doradas. ¡Oh, sombreros de copa, durante una semana habéis tenido para mí el negro aspecto de un signo de interrogación!». Un libro fundamental de la literatura francesa, un retrato indispensable del París de la primera mitad del siglo XX, de algunos de sus personajes y, sobre todo, de sus lugares ya míticos.

El agujero del Infierno

Adrian Ross (1859-1933), catedrático de Cambridge, se dedicó principalmente a escribir libretos de ópera y a producir espectáculos musicales y satíricos. A pesar de ser su única obra de ficción, El agujero del infierno, publicada en 1914, está considerada por los aficionados y especialistas como una de las obras cumbres de la literatura de «terror sobrenatural» (género que ha dado nombres tan destacados como Hodgson, Machen y Lovecraft), y es precisamente el hecho de ser autor de una sola obra de terror lo que explica que haya permanecido oculta para el gran público hasta que Ramsey Campbell la rescató del olvido. Aunque la obra está dedicada a su colega y amigo M.R. James, es más fácil asociarla con las atmósferas opresivas y angustiosas que acechan en las zonas oscuras de la realidad, tan características de Hodgson o H.P. Lovecraft, que con las eruditas excentricidades del gran maestro de la «ghost story». Ambientada en la Inglaterra dividida por las guerras religiosas del siglo XVII, la acción nos traslada hasta el siniestro castillo del señor de Deeping Hold —situado en una zona de marismas donde se abre un agujero que la superstición popular conecta con el infierno—, en cuyo interior los protagonistas de este drama tenebroso quedan aislados por el avance de un «ente» indefinido y abominable…

El agente secreto (trad. Jorge Edwards)

Detrás de la fachada de una tienda del Soho que vende mercancía un tanto dudosa vive Verloc con su mujer Winnie, la madre de ella y Stevie, el hermano de ésta. Verloc es un anarquista indolente que camufla sus actividades políticas bajo el velo de una vida doméstica y familiar. De acuerdo con Vladimir, un siniestro diplomático, durante los últimos años Verloc ha hecho bien poco para merecerse ni la más mínima cantidad de dinero pagado por su embajada y ya va siendo hora de provocar a la clase media. Verloc acepta la misión de Vladimir y pone una bomba en el Observatorio de Greenwich. Pero, después de la explosión, Verloc se da cuenta de que ha destruido bastante más que la complacencia de la burguesía inglesa. El agente secreto es, sin duda alguna, una de las grandes novelas del siglo XX. La descripción brillante del submundo del terrorismo, su ironía sin concesiones y la sátira negra sobre una sociedad moralmente corrupta es la culminación de muchas de las influencias de Conrad, incluyendo Dickens y Dostoyevsky.

El Agente Secreto

En 1906, dos años después de la publicación de su novela “Nostromo”, un acontecimiento real, el intento de volar el Observatorio de Greenwich por parte de un anarquista llamado Martial Bourdin, inspiró a Conrad el tema de un relato magistral que vería la luz al año siguiente bajo el título “El agente secreto”. 
La historia se desarrolla en Londres en 1886 y está centrada en la vida de Mr. Verloc y su trabajo como espía. Es una de las últimas obras políticas escritas por Conrad, que se alejan de sus típicas historias marítimas. Trata ampliamente los temas de anarquismo, espionaje y terrorismo. Retrata los grupos anarquistas o revolucionarios antes de las revueltas sociales del siglo XX, sin embargo, se ocupa también del tema de la explotación, en particular respecto de la relación entre Verloc y su cuñado. **
### Descrizione del libro
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### Sinossi
En 1906, dos años después de la publicación de su novela “Nostromo”, un acontecimiento real, el intento de volar el Observatorio de Greenwich por parte de un anarquista llamado Martial Bourdin, inspiró a Conrad el tema de un relato magistral que vería la luz al año siguiente bajo el título “El agente secreto”. 
La historia se desarrolla en Londres en 1886 y está centrada en la vida de Mr. Verloc y su trabajo como espía. Es una de las últimas obras políticas escritas por Conrad, que se alejan de sus típicas historias marítimas. Trata ampliamente los temas de anarquismo, espionaje y terrorismo. Retrata los grupos anarquistas o revolucionarios antes de las revueltas sociales del siglo XX, sin embargo, se ocupa también del tema de la explotación, en particular respecto de la relación entre Verloc y su cuñado.

El abrazo del monstruo

Diego Arce es un reconocido escritor de novelas de misterio que no atraviesa su mejor momento. Desde la publicación de su primera novela, que lo catapultó a la fama, no ha conseguido reproducir el mismo logro y, después de muchas presiones y de otros tantos fracasos literarios, accede a los ruegos de su editor para resucitar en una nueva entrega al personaje al que debe su éxito: un psicópata apodado «el Monstruo» que secuestraba a niñas en la Barcelona modernista.
Pero una noche, mientras Diego y su mujer asisten a una fiesta, alguien decide llevar la ficción a la realidad y revivir al Monstruo secuestrando a la hija de Diego, Ariadna, de siete años, y en un juego macabro, proponer a Diego tres pruebas que deberá superar en directo a través de internet, si quiere recuperar a su hija. Comienza así una terrible carrera en doble dirección para descubrir quién está detrás del secuestro. Al mismo tiempo que debe demostrar al mundo hasta dónde es capaz de llegar para salvar a su hija, Diego también tendrá que reconstruir su vida, con la ayuda de su mujer y del inspector Gerard Rocamora, para descubrir en su pasado quién puede desearle tanto mal.
Una historia sobre los terrores y fantasmas de la infancia y cómo se proyectan hasta el hombre adulto.
Una historia de superación, de amor y de enfrentamiento a nuestros miedos más profundos.
**¿Qué serías capaz de hacer para salvar a tu hija?**

El abominable hombre de Säffle

También titulado, según ediciones, como Un ser abominable. Cuando un veterano agente de la policía sueca muere asesinado en un hospital, el comi-sario Martin Beck cree encontrarse ante un caso de fácil resolución. El cuerpo del difunto, que presenta profundas heridas de bayoneta, ha debido ser el blanco de un maníaco que se ha ensañado a conciencia con su víctima. Pero Beck irá atando cabos a medida que la investigación del brutal asesinato avance, topándose de repente con un historial de abusos y brutalidad policial que no deja precisamente en buen lugar a la víctima. Los expeditivos métodos del agente Nyman convierten a cualquiera que haya pasado por una de sus celdas en un potencial asesino en busca de venganza.

Ejercicios de admiración y otros textos

Al igual que los cínicos de la antigua Grecia, a los que tanto admiró, la trayectoria de Cioran ha constituido un intento desesperado de responder a una inquietud: cómo vivir en un mundo desquiciado y en el que la razón se ha revelado como un mito. Con la implacable precisión de un silogismo, cada uno de sus libros ha revelado minuciosamente, entre el sarcasmo y la lucidez, la nada que somos. Estos textos, escribe el propio Cioran, «ya sea sobre Michaux, Saint-John Perse, Beckett, Eliade, María Zambrano, Borges, Weininger o Scott Fitzgerald, son forzosamente caprichosos, como todo lo que procede de la admiración, de la amistad o del arrebato». Y, refiriéndose, en Ejercicios de admiración, al sentimiento de plenitud que experimenta al abordar cualquier tema, añade: «Fenómeno más extraño aún: esa sensación de superioridad cuando se evoca a una figura a la que se admira. En medio de una frase, ¡con qué facilidad se cree uno el centro del mundo! Escribir y venerar no pueden ir juntos: quiérase o no, hablar de Dios es mirarlo desde arriba». Esta nueva edición ampliada de Ejercicios de admiración contiene 16 textos más no sólo que su edición anterior en castellano, sino también que la edición francesa original. Se trata, en su gran mayoría, de artículos y prefacios que Cioran escribió a lo largo de los años sobre otros escritores y sobre la creación en general. Pese a la disparidad de los temas de reflexión y de las fechas de redacción, se desprende del conjunto una gran homogeneidad, relacionada sin duda con la intención inconfesada de cada texto impregnado, como en sordina, de las obsesiones personales del autor. Este libro revela, entre otros aspectos inesperados, no sólo al Cioran a la vez obseso e irónico, por no decir sarcástico, que muchos conocemos, sino también al que se deja fascinar por eclécticos como Eliade, o al Cioran nostálgico de la misma armonía con el mundo que tanto anima la poesía de Saint-John Perse. Digamos que estos ejercicios de admiración equivalen a ejercicios de profundización en el conocimiento de sí mismo.

Edison

Otra mirada a la sorprendente vida y obra del Mago de Menlo Park Tomas Alva Edison. Para el norteamericano de fines del siglo pasado, Menlo Park era algo así como un lugar donde sucedían cosas maravillosas, cosas de ensueño, cosas de «Las Mil y Una Noches». Pronunciar su nombre delante de cualquier hombre o mujer de entonces equivalía a ver reflejado en su rostro el asombro, la admiración. Para el norteamericano de hoy, Menlo Park sigue siendo un lugar excepcional, un lugar donde se produjeron las más fantásticas revoluciones científicas de todos los tiempos. Pronunciar su nombre es ver reflejada en el rostro del interlocutor estadounidense una expresión de profundo respeto y fervor.

Echar raíces

En 1943, Simone Weil se encontraba en Londres para trabajar en los servicios de Francia Libre, la resistencia francesa, que se preparaba para constituir un gobierno democrático en Francia cuando acabase aquella guerra espantosa. El proyecto de fundación de un grupo de enfermeras que actuarían en el frente de guerra socorriendo a caídos de ambos bandos, que Simone Weil ya había concebido en Francia, antes de partir hacia los Estados Unidos, y que había expuesto ante diversas personalidades influyentes para que pudiese ser llevado a cabo, no pasó de ser un proyecto. Simone se encontraba algo desesperada, constatando que bien poco podía hacer ella -y menos aún le dejaban hacer- por su patria y por aquella Europa desolada. En Londres, el Consejo Nacional de la Resistencia, que sabía de su inteligencia y espíritu lúcido, la contratan como redactora, para que deje por escrito su visión de lo que tendría que ser la nueva Francia tras la experiencia terrible de la guerra. Fue así como nació L’Enracinement, (Echar raíces), un libro que quedaría inacabado, a pesar de que fue redactado casi sin interrupción, con gran urgencia, por la cantidad de ideas que se amontonaban en los adentros de su autora, convencida como estaba de que debía ponerlas por escrito. Aunque es posible también que esta prisa quisiera responder a algún barrunto de la autora, a quien le quedaban sólo unos meses de vida.

Drácula (trad. Óscar Palmer)

Jonathan Harker viaja a Transilvania para cerrar un negocio inmobiliario con un misterioso conde que acaba de comprar varias propiedades en Londres. Después de un viaje preñado de ominosas señales, Harker es recogido en el Paso de Borgo por un siniestro carruaje que le lleva, acunado por el canto de los lobos, a un castillo en ruinas. Tal es el inquietante principio de una novela magistral que alumbró uno de los mitos más populares y poderosos de todos los tiempos: Drácula. La fuerza del personaje —del que el cine se adueñó hasta la saciedad— ha eclipsado a lo largo de los años la calidad, la originalidad y la rareza de la obra de Bram Stoker, sin duda una de las últimas y más estremecedoras aportaciones a la literatura gótica anglosajona. Abre nuestra edición un espléndido, riguroso e iluminador prólogo del escritor Rodrigo Fresán, perfecta antesala de los salones del inmortal vampiro.

Drácula

«Drácula», publicada en 1897, sigue siendo hoy día una de las más aclamadas y conocidas novelas de terror. Su autor, el irlandés Bram Stoker, se inspiró en antiguas leyendas para crear el inolvidable personaje del conde Drácula, un despiadado vampiro con gran poder de seducción sobre sus víctimas, en muchas ocasiones mujeres jóvenes y hermosas. El conde y su historia seducen también de forma irremediable a los lectores: el miedo, la sangre, la inmortalidad, la noche, la sensualidad o lo prohibido son ingredientes que no dejan indiferente a nadie.