385–400 di 68366 risultati

Los infinitos

La familia Godley se ha reunido en Arden, su finca, en medio de una verde campiña, cerca de un antiguo lugar sagrado y de las vías del tren. Han venido porque el vie­jo Adam Godley, un respetado y exaltado matemático, se está muriendo. Le acompañan Ursula, su segunda es­posa, madre de Adam y de su hermana Petra, y Helen, la mujer del joven Adam, bella como la homérica Helena. Y también están Ivy Blount, la última aristócrata del lu­gar, que ahora es la criada de la familia, y Duffy, un campesino que se ocupa de la poca ganadería de la fin­ca. Y más tarde vendrán Roddy Wagstaff, un modernillo que corteja a la angustiada Petra. Y Benny Grace, quizá un colega de Adam Godley o el dios Pan, que junto a otras deidades es uno de los personajes de esta luminosa y numinosa historia sobre los mortales; y sobre la dolo­rosa inmortalidad de los dioses, que interfieren en las vi­das de los hombres sólo para intentar experimentar esa mortalidad que anhelan. Porque las últimas ecuaciones de Adam Godley constituyen la combinación que abrió el «cerrado aposento del tiempo», la condición necesa­ria de esta literaria convivencia de dioses y hombres.

Los herederos

Laura Schrader despierta rodeada de sirenas de ambulancia completamente perturbada y herida. Está embarazada, y acaba de sufrir un accidente cuando circulaba por una carretera montañosa entre la niebla y la lluvia. En el maletero del coche, la policía descubre el cadáver de una niña con evidentes signos de violencia y ninguna pista coherente. No hay ni rastro del extraño que la socorrió y avisó a emergencias, la aldea cercana parece desierta y la historia que Laura cuenta suena increíble. El psiquiatra Robert Winter se hará cargo del caso dispuesto a descubrir qué hay de verdad en su desconcertante relato y tras su mirada de desconfianza y terror. Algo está sucediendo en la larga y oscura noche, bajo un cielo negro lleno de odio y solo si confía en esta mujer, podrá averiguarlo.

Los griegos: un legado universal

Tradicionalmente se ha señalado a los griegos como los creadores e impulsores de las ideas y valores fundamentales que han configurado nuestra civilización. En el imaginario colectivo occidental parecen como un pueblo singular que fue capaz de crear los patrones definitivos de belleza, de articular un sistema político como la democracia o de emprender con audacia la aventura intelectual del conocimiento humano basado en la razón. Sin embargo no siempre es oro todo lo que reluce. La imagen ideal de Grecia hunde sus raíces en toda una tradición favorable que desde el Renacimiento la ensalzó como cultura ejemplar y hegemónica, situándola por completo al margen de la historia como un verdadero milagro surgido en medio de la nada. Esta condición atemporal e imaginaria permitió que Grecia fuera continuamente reinventada a tenor de las necesidades ajenas a las que pretendían servir sus usuarios. Sin embargo, la realidad histórica fue mucho menos idílica. La tierra poblada por poetas, filósofos y artistas se encarnaba en un paisaje áspero y hostil que no se asemejaba mucho a los umbrosos y frescos paisajes imaginados en la mitología. La lucha feroz por la supervivencia constituía la norma de vida, las guerras eran frecuentes, el espacio vital reducido, la presión social agobiante, el código moral inflexible y despiadado, la relación con los dioses tensa y condicionada, la forma de vida miserable y los reducidos ámbitos urbanos carentes de grandes edificios, que limitaban prácticamente su presencia a la acrópolis de Atenas y a los grandes santuarios panhelénicos.

Los Gozos Y Las Sombras

Pueblanueva del Conde, villa costera gallega, ve cómo los aires de cambio social y económico van alterando su tradicional orden secular. Los viejos señores de la tierra ceden paso a los nuevos señores del dinero, y la antigua flota pesquera resiste ante la moderna industria de los astilleros.
El esperado regreso de Carlos Deza, último de la estirpe de los Churruchaos, que mandó en la villa desde tiempo inmemorial, se ve en el pueblo como la última posibilidad de discutir la supremacía a Cayetano Salgado, nuevo amo de Pueblanueva, que la ejerce con la impunidad que le proporciona su poder económico. Sin embargo, el carácter indeciso de Carlos, y su desinterés por las cuestiones mundanas, llevará el enfrentamiento a derroteros inesperados.
La pugna, que desciende también al terreno de las pasiones e implica a la mayor parte de los personajes, encarna vivamente el choque de épocas y mentalidades que se produce en la Galicia de preguerra, en una sociedad que transita, en plenos años treinta, del siglo XIX al capitalismo sin que apenas cambie nada fundamental.

Los filósofos griegos

William K. C. Guthrie (1906-1981), distinguido profesor de la Universidad de Cambridge, ofrece en esta obra un excelente resumen de la filosofía clásica griega, desde sus inciertos orígenes hasta su culminación en Aristóteles. Esta síntesis recoge las más valiosas aportaciones que para la comprensión del pensamiento helénico han hecho la filología y la constante investigación histórica en torno a los griegos. Por ello se recomienda como una excelente introducción al pensamiento filosófico griego, útil al que inicia su estudio, porque explica con desacostumbrada claridad los problemas fundamentales de su gnoseología, su ética y su metafísica, y al profesional, porque compendia y abarca el panorama de la realidad cultural. El pensamiento griego tiene un valor eterno, no sólo porque es el punto de donde arrancan las más vigorosas corrientes de la filosofía occidental, sino por la importancia que por sí mismas tienen todavía muchas de las soluciones que dio a los problemas esenciales del pensamiento abstracto. De ahí la necesidad de tener una visión clara y comprensiva del pensamiento griego en su expresión originaria, libre de las deformaciones con que a menudo ha sido presentado. Y de ahí también que el trato con los filósofos griegos sea la mejor iniciación a la filosofía.

Los exploradores españoles del siglo XVI

Este libro es una gallarda reivindicación de España y de sus métodos de colonización en el nuevo mundo. Es obra espontánea, desinteresada y, por ende, imparcial, de un escritor norteamericano y fruto de sus estudios, investigaciones y concienzudos juicios. Españoles fueron los primeros que vieron y sondearon el mayor de los golfos; españoles los que descubrieron los dos ríos más caudalosos; españoles los que por vez primera dieron la vuelta al mundo.

Los ensayos

En 1580, Michel de Montaigne dio a la imprenta la primera edición de sus dos libros de Los ensayos. El éxito fue tan arrollador que, dos años más tarde, apareció una nueva edición, aumentada con un tercer libro y con notables adiciones y correcciones en los dos primeros. Se completaba así la redacción de uno de los libros que mayor prestigio e influencia han tenido en el pensamiento occidental. Sin embargo, el gentilhombre perigordino siguió trabajando en el texto de sus ensayos hasta su muerte, acaecida en 1592. Tres años más tarde, Marie de Gournay, «fille d’alliance» de Montaigne, presentaba una edición de Los ensayos siguiendo las instrucciones que le diera su autor, edición que durante siglos ha sido considerada canónica, hasta que Strowski preparó la suya entre 1906 y 1933. Hoy, el de Marie de Gournay es visto de nuevo, con justicia, como el texto de referencia, y sirve de base a todas las ediciones recientes fiables. Éste es también el que el lector hispano encontrará en la presente edición, enriquecida con referencias a los múltiples estadios que experimentó el texto y con un completo aparato de notas. Una edición útil al especialista y próxima al lector común.

Los Encantadores De Serpientes

Este libro fue redactado, impacientemente, en pocos meses; pensando durante gran parte de nuestra vida. No se trata exactamente de un libro sobre libros, como hay tantos y como lo es —salvando el abismo— el de Cervantes cuya ácida crítica al idealismo del siglo XVII, la realiza a través de un hombre —Don Quijote— ya, en ese entonces, perturbado, —alienado, diríamos ahora—, por la literatura. A casi cuatrocientos años del suceso, el signo de la literatura y por extensión, del libro, como supuesto cultural, es el delirio hecho dimensión, cantidad y volumen; como es el tamaño de los edificios, la velocidad de los aviones, la cifra de la producción, y la de los hambrientos.

Los elefantes pueden recordar

Lady Ravenscroft y el general Ravenscroft son encontrados muertos a tiros, con el arma junto a ellos. El caso se da por cerrado como un suicidio doble sin causas aparentes. Luego de doce años, la historia es desenterrada por la madrina de la hija del matrimonio muerto, Misstres Oliver, la famosa escritora de novelas policiales. Es entonces cuando Hércules Poirot entra en escena para desentrañar otro caso de gran complejidad.

Los discípulos en Sais

Los discípulos en Sais, que puede considerarse como una de las obras más enigmáticas y fascinantes de Novalis, no es realmente una novela, al menos en la forma en que ha llegado hasta nosotros. Los dos fragmentos que llegó a terminar apenas tienen factura narrativa, y consisten sobre todo en largas y complejas digresiones sobre el tema de la Naturaleza. Esta novela nos presenta una hermandad de sabios, situados a medio camino entre la figura del filósofo, la del místico y la del científico, que se dedican al estudio de la naturaleza. Para estos sabios, la tarea del científico no difiere en lo esencial de la del místico o de la del filósofo, pues todos ellos aspiran a conseguir, por diversos medios, el conocimiento de la verdad, entendiendo por ésta el sentido de la existencia humana y de la existencia del mundo. Novalis utiliza el templo de Isis, situado en la antigua ciudad egipcia de Sais, como una metáfora del conocimiento de la naturaleza. En el interior de este templo, se encontraba una imagen de Isis cubierta por un velo, que simboliza el profundo misterio que oculta la estructura de la naturaleza. Sólo los miembros de esta hermandad, después de un largo y difícil aprendizaje, podrán descorrer el velo de la diosa, es decir, conocer el orden del universo y las leyes que lo rigen tal como son, lo cual constituye el máximo conocimiento al que puede aspirar el hombre: conocer, en suma, la verdad.

Los días del abandono

Una tarde tranquila, mientras recogen la mesa después de comer y los niños juegan en la habitación contigua, Mario anuncia a Olga que la deja. Así, de repente, sin explicación alguna, sin decir adónde va ni despedirse de sus hijos, Mario se marcha con un silencio humillante y profundamente doloroso para Olga, poniendo fin a casi veinte años de matrimonio. De pronto, acosada por los fantasmas de su infancia, Olga ve cómo se derrumba el escenario en el cual transcurría su existencia. En su obligada soledad, en un Turín tórrido y vacío a causa de las vacaciones, apenas puede asumir las responsabilidades cotidianas, hasta que, finalmente, un día aciago en el que la razón amenaza con abandonarla, todo estalla y su mundo se convierte en una espantosa pesadilla de la que cree no poder despertar. El descenso de Olga en los abismos de su infierno interior está narrado con un pulso tan intenso como firme, sin vacilaciones, con una voz desposeída de sentimentalismo y falso pudor. Con la fría precisión del acero, la mano maestra de Elena Ferrante atrapa al lector en un relato sin concesiones y de una sinceridad conmovedora.